Por: Dr. Samuel Candanedo Ch. MV., MSc., PhD.-Hospital Veterinario Happy Pet-Chiriquí 

Las garrapatas son artrópodos que se encuentran distribuidos por todo el mundo, son organismos que habitan la piel o anexo de otros organismos, los huéspedes, por un periodo de tiempo, siendo totalmente dependientes de este para su supervivencia. Estos parásitos se reúnen en dos grandes grupos, las garrapatas duras o Ixodidae, que son las más comunes, abundantes y peligrosas, y las garrapatas blandas o Argasidae. Estas son ectoparasitas hematófagos, o sea, se alimentan de sangre tanto de animales domésticos, como silvestres, inclusive del ser humano. Los daños causados por estas a la salud de los animales son de gran importancia y ascienden a millones de dólares todos los años solo en América Latina, siendo de origen mecánico por la acción de la picada y de origen infeccioso por la transmisión de agentes patógenos. Estos parásitos son los principales vectores de enfermedades a los animales, como lo son los mosquitos para los seres humanos. En Panamá tenemos diversas especies de garrapatas, adaptadas a ambientes urbanos, periurbanos y silvestres, estas pueden parasitar un solo huésped, o más de uno, durante su ciclo de vida. El desconocimiento de su biología y comportamiento, y los fuertes cambios climáticos experimentados en los últimos años han permitido que estos vectores y las enfermedades por ellos transmitidas se transformen en un problema aun mayor para la sociedad, principalmente por las dificultades encontradas en su combate. En el presente artículo revisaremos algunos aspectos de su biología y comportamiento que nos ayudaran a comprender los fundamentos de su control.

Biología, Comportamiento y Relación con el Ambiente.

El ciclo de vida de las garrapatas incluye cuatro etapas biológicas, huevos que se encuban en el ambiente (Fase de proliferación), larvas, ninfas y adultos. Estas tres últimas etapas tienen dos fases cada una, una fase no alimentada donde se observa la garrapata achatada en busca de un huésped y una fase alimentada o distendida, cuando la garrapata está llena de sangre, después de haberse alimentado de la mascota. Es importante resaltar que el ciclo de vida de estos artrópodos se puede separar también en dos momentos, uno parasitario cuando está fija al huésped chupando sangre y un momento de vida libre cuando está en el ambiente, sin alimentarse, para poner huevos o realizar la muda de exoesqueleto, para dar origen a la próxima etapa, por ejemplo de larva alimentada para ninfa no alimentada. Dependiendo de la especie de garrapata esta puede desarrollar todo su momento parasitario y todo su momento de vida libre sobre el mismo huésped, realizando las mudas de etapas (larvas para ninfas y ninfas para adultos) sin bajarse del huésped. Esta característica es de suma importancia ya que como veremos a seguir, hay otras especies de garrapatas que pueden cambiar de huésped entre una etapa y otra, o sea, la larva se alimenta de un huésped, se desprende, cae al ambiente donde realiza una muda de exoesqueleto para ninfa y entonces la nueva ninfa, achatada, recién mudada, sale en busca de un segundo huésped para alimentarse. Este hecho es muy relevante cuando hablamos de la transmisión de patógenos a los animales ya que las especies de garrapatas que utilizan varios huéspedes durante su ciclo, tienen mayor probabilidad de diseminar enfermedades una vez que la larva puede adquirir el patógeno de un animal y la ninfa transmitirlo a otro. Los huevos, en garrapatas Ixodidae, siempre serán encubados en el ambiente. Existen dos especies de garrapatas de suma importancia, que pueden parasitar los perros en Panamá, una es el Amblyomma cayennense, garrapata originalmente de caballos pero de comportamiento muy promiscuo estando adaptada a alimentarse de cualquier especie animal, y Rhipicephalus sanguineus, mejor conocida como la garrapata marrón del perro, de distribución mundial y considerada intradomiciliaria por lo que parasita frecuentemente al ser humano y foco principal del presente artículo.

La garrapata marrón del perro es una especie de tres huéspedes, o sea que, cada etapa de su momento parasitario puede alimentarse de un animal diferente. Esta especie está totalmente adaptada al ambiente peri e intradomiciliar pudiendo colonizar casas enteras. El ciclo de vida de esta especie se ve afectado directamente por influencia del ambiente, siendo las condiciones ideales para su desarrollo encontradas cuando se observa alta temperatura y humedad, ocurriendo más generaciones en un corto espacio de tiempo. En condiciones ideales de temperatura y humedad las larvas de esta especie demoran en media 5 días en alimentarse y 6 días en realizar la muda, las ninfas 6 días en alimentarse y 8 en realizar la muda, las hembras copulan con los machos sobre el huésped, demoran aproximadamente 10 días en alimentarse, 3 a 4 días en iniciar la postura y los huevos toman alrededor 26 días en incubar, pudiendo completar el ciclo en 63 días a un año dependiendo de las condiciones ambientales. Cada hembra al culminar su alimentación es capaz de poner de 3 a 4 mil huevos y después morir. En Panamá, país de clima húmedo y cálido, mantenemos las condiciones ideales para su desarrollo, principalmente con los evidentes cambios climáticos, cuando se suponen inviernos lluviosos y lo que ocurre son inviernos con pocas lluvias y calor.

Estos artrópodos tienen geotropismo negativo, o sea, al desprenderse del huésped, después de alimentarse, buscan abrigos protegidos de la radiación solar para realizar la muda o postura de huevos y estos abrigos normalmente son en áreas altas del ambiente, orificios, huecos o rajaduras que las protejan también de los depredadores, o sea, las garrapatas suben por las paredes buscando áreas altas pudiendo invadir el cielorraso de las casas.

TRANSMISIÓN DE PATÓGENOS.

Rhipicephalus sanguineus es una de las garrapatas de mayor importancia para el hombre y los animales desde el punto de vista de la transmisión de enfermedades, precisamente por su hábito domiciliar y su relación con el sistema de vida del ser humano que incluye el agrupamiento de animales y hombres en zonas cálidas del planeta. El daño causado por este parasito va desde su efecto directo a la piel con el surgimiento de heridas e infecciones secundarias y anemias, hasta lo más peligroso, la transmisión de patógenos. Con relación a los caninos, es sabida la transmisión de Protozoarios de los géneros Babesia sp. y Hepatozoon sp., Bacterias de los géneros Erlichia sp., Anaplasma sp. y Rickettsia sp., y Virus de las familias Reoviridae y Bunyaviridae, algunos hongos, de entre otros agentes. Enfermedades como la Erlichiosis Canina o Fiebre de la Garrapata tienen, en muchas ocasiones, un curso silencioso y crónico causando grandes daños a la salud y calidad de vida de la mascota, pudiendo en muchos casos llevar a la muerte del animal. En lo referente a los seres humanos, está comprobada su participación en la transmisión de Erlichia sp., Babesia sp., Hepatozoon sp. y Rickettsia sp., dentro de esta última, comprobada la transmisión de Rickettsia rickettsi en Panamá, agente causal de la Fiebre Maculosa o Fiebre de las Montañas Rocosas, enfermedad que puede ser mortal.

Estrategias de Control

Para elaborar un correcto plan de control y prevención es necesario conocer a fondo los hábitos, comportamiento y ciclo biológico de la garrapata, para poder actuar de manera efectiva y oportuna.

La primera recomendación es evitar introducir animales con garrapatas en ambientes donde no existían anteriormente, o sea, evitar la contaminación del patio, esto puede ocurrir cuando adquirimos animales nuevos, principalmente rescatados y los llevamos a nuestras casas sin percatarnos de la presencia del ectoparásito.

El viejo dicho, es mejor prevenir que remediar, verifique constantemente sus animales, tóquelos y verifique que están limpios. Utilice productos repelentes para evitar que las garrapatas se fijen en su piel. En el mercado hay productos en forma de collares y pipetas para evitar la infestación, a veces es necesario usar collares y pipetas asociadas cuando el ambiente está muy contaminado para prevenir el problema y evitar que la garrapata continúe con su ciclo al alimentarse del animal.

Cuando la garrapata es un problema instalado. Cuando la garrapata ha invadido nuestro ambiente domiciliar y el perro ya está parasitado, existen algunas medidas efectivas para enfrentar el problema.

Mantener a los perritos tratados con medicamentos curativos, no preventivos. Existen medicamentos en el mercado en forma de Baños Garrapaticidas o Aceites Pour On que matan las garrapatas del cuerpo del animal. Asegurarse que el animal mantenga siempre este producto en el cuerpo y que está siendo efectivo.

Conozca el ambiente. Recuerde la garrapata se desarrolla en climas cálidos y húmedos, suponga un mayor índice de infestación cuando el cambio de clima de invierno a verano, cuando en Panamá hay alta humedad e inicia nuestra estación caliente. Si el problema está instalado dentro de casa se puede utilizar la aspiradora para tratar de eliminar el máximo de individuos del ambiente, dando un fin adecuado a los residuos.

Si su mascota tiene pelaje largo, recomiendo bajar un poco el pelo para facilitar la acción del producto y facilitar la visualización de las garrapatas, por lo menos durante los meses de verano.

Recuerde la garrapata es un problema del ambiente, por lo que, en muchas ocasiones, se hace necesaria la fumigación de las instalaciones. Para esto, escoja el producto adecuado. Dé prioridad a productos que traen dos o tres principios activos de fábrica, la garrapata desarrolla resistencia a los garrapaticidas como mecanismo evolutivo. Realice la dilución correcta del producto según indicación del fabricante. Verifique la calidad del agua, metales pesados y alteraciones en la acides pueden inactivar algunos compuestos. Utilice un litro de la solución preparada para fumigar un área no mayor a 5mts2, fumigue no bautice, en la mayoría de los casos la ineficiencia de la fumigación se da por escoger el producto equivocado o por regar poco volumen de solución. Como visto anteriormente, las poblaciones de garrapatas aquí en Panamá aumentan cuando tenemos picos de temperatura y humedad, concentre sus fumigaciones antes de estas épocas para disminuir la cantidad de individuos reproductivamente activos. Recuerde, la garrapata marrón tiene geotropismo negativo, por lo que hay que fumigar abajo cerca del piso, en el medio de las paredes y arriba cerca del cielorraso y techo. Adopte todas las medidas de seguridad al usar productos potencialmente tóxicos.

Venciendo Mitos

La garrapata NO la produce el perro, esta es un problema del ambiente y el perro es víctima del mismo.

NO, los huevecillos no se riegan cuando aplastamos una garrapata, ellos necesitan ser bañados por una substancia especial antes de caer al ambiente, lo que no ocurre cuando las matamos.

Garrapatas y chatas son lo mismo.

NO, las garrapatas no vuelan pero las larvas no alimentadas las puede cargar el viento.

NO invente, busque ayuda de un profesional Médico Veterinario para que los oriente en el control de esta plaga y para que los eduque en el reconocimiento de los sutiles síntomas de las infecciones transmitidas por garrapatas, ya que en cuanto más rápido se ataca el problema, mejores son los resultados. Lleve su mascota al veterinario y solicite un examen de sangre por lo menos tres veces al año para tratar de evidenciar cualquier infección insipiente.

Compartir
Artículo anteriorErika Ender y Zeca
Artículo siguienteLos probióticos

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here