El gato Café Habana es otra de las razas ideales para la vida en departamentos ya que no es tan activa. Se recomienda como primer gato o mascota, así como también para niños y ancianos, debido a que no es agresivo. Es mimoso, juguetón, sociable, afectivo y de voz suave. Al Habana le afecta mucho la soledad, por lo que no es apto para aquellas personas que no están mucho tiempo en el hogar.

Descripción

La impresión general de un Café Habana ideal es un gato de mediano tamaño con un color rico y sólido y un buen tono muscular.

En lugar de tratar de obtener el tipo de cuerpo del Siamés como los criadores británicos han hecho, los criadores americanos han favorecido más un tipo de cuerpo y cabeza moderado para sus Café Habana. El Café Habana británico es considerado más conforme al Siamés que los habanas norte americanos. El Café Habana norteamericano tiene un hocico distintivo, rico color, ojos expresivos, y largas orejas que lo hace distintivo y excepcionalmente impresionante entre las razas de gatos americanos.

El pelaje del Habana también es distintivo. El color es muy importante para esta raza: el pelaje debe ser de una rica y uniforme sombra de café cálido, tendiendo hacia el café rojizo o roble en lugar del café oscuro. Se permiten algunas marcas moteadas fantasmas en los gatitos y en los gatos jóvenes.

Historia

El Café Habana es otra raza que viene de la misteriosa tierra de Siam. Los gatos de color café solido fueron descritos y representados en el Libro de Poemas de los Gatos, un manuscrito escrito en la ciudad de Ayudha, Siam, en algún momento entre 1350 y 1767, cuando la ciudad fue quemada por invasores. Estos gatos cafés aparecen en el manuscrito junto con el Siamés Royal, los Bicolores blanco y negro, y los Korats azul plata. La gente de Siam consideraba a los brillantes gatos cafés muy hermosos y creían que protegían a sus compañeros humanos del mal.

Los gatos café solido (café solo) estaban entre los primeros felinos en llegar a Inglaterra desde Siam (ahora Tailandia) a finales de 1800. Los primeros registros describen a estos gatos como siameses, con pelaje del color castaño brillante, y ojos verde azules. Se cree que estas importaciones no fueron todas del mismo tipo genético, si no que representaban a lo que hoy llamamos Burnes, Siamés punto chocolate, Tonkines (híbridos burnes/siamés), y Cafés habana. Es realmente difícil diferenciar unos de otros por simples descripciones.

Los gatos color café solido fueron exhibidos en Europa durante finales de 1800 y principios de 1900. Un café solo obtuvo el primer premio en una exhibición en Inglaterra en 1888, indicando que, en este tiempo, los adeptos valuaban y atesoraban a los gatos cafés. En una exhibición de gatos en 1928, el Club del Gato Siamés Británico le dio un premio especial al gato con el “mejor cuerpo chocolate.” Los escritores de aquella época describieron a estos gatos como “siameses de color chocolate, esto es, el mismo color en todo el cuerpo.”

Poco tiempo después, los gatos de color café solo cayeron de la gracia de la gente. En 1930 el Club del Gato Siamés Británico anuncio, “El club lamenta mucho no poder promover la crianza de ningún siamés que no sea el de ojo azul.” Los gatos de color café solido que no tuvieran los ojos azules fueron sacados de las competencias y desaparecieron de la moda de los gatos.

Los gatos de color café solo volvieron a principios de los cincuentas, cuando un grupo de criadores ingleses decidió que el café aún era hermoso. Trabajando primero por separado y después en conjunto, estos criadores estudiaron la herencia del gen chocolate y entonces comenzaron con un programa de crianza, aparentemente usando al Siamés, gatos domésticos de pelo corto, y Rusos Azules. Los criadores se estaban esforzando por producir un gato de color solido en el punto chocolate del Siamés, en lugar de la coloración café del Birmano. En ese tiempo en Inglaterra, las únicas razas extranjeras reconocidas aparte del gato Siamés, eran el Abisinio y el Ruso Azul.

En 1952 nació el primer gatito color chocolate solido a ser registrado en Inglaterra. Este gatito, Elmtower Bronze Idol, se convirtió en el gato fundador de la nueva raza. Bronze Idol fue producido cruzando un Siamés punto foca que llevaba el gen chocolate con un gato color negro solido que también llevaba el gen chocolate. El gato negro era la cría de un gato negro cruzado con un Siamés punto foca. Debido a que la coloración chocolate es gobernada por un gen recesivo, Bronze Idol tenía que recibir el gen de ambos padres para expresar esta característica.

En 1958 el Consejo Gobernador de la Moda Gatuna acepto a la raza para competencias de campeonato bajo el nombre de Extranjero Café Castaña. Después, la raza fue renombrada a Habana.

Existen dos historias acerca del nombramiento de la raza. Una dice que la Habana fue nombrada por una raza de conejo del mismo color. La otra mantiene que la Habana fue nombrada por el tabaco Habana porque tiene la apariencia y el color de un puro Habana.

Los primeros Habanas llegaron a América a mediados de los cincuentas. La raza fue reconocida en 1959 bajo el nombre Café Habana, y en 1964 la CFA le dio al Café Habana estatus completo de campeonato.

Características

  • Cabeza:Más larga que ancha; estrechándose a un hocico redondo con una pausa pronunciada en ambos lados detrás de los bigotes; el final del hocico parece casi cuadrado; distintiva pausa en los ojos; mentón bien desarrollado.
  • Orejas:Largas, redondeadas en la punta, en forma de copa en la base; colocadas separadas pero no hinchados. Inclinadas hacia adelante, dándole al gato una expresión alerta.
  • Ojos: Ovalados, de mediano tamaño, bien separados. El color es cualquier sombra de verde vivido y nivelado, mientras más profundo mejor.
  • Cola:De mediana longitud; esbelta; se estrecha al final.
  • Pelaje: Corto a mediano; suave y lustroso.
  • Color: Rico y con una sombra de café suave uniforme en todo el cuerpo. El color tiende a ser café rojizo (roble) en lugar de café oscuro.

Carácter

La personalidad del Café Habana es más distintiva que su hocico, orejas o pelaje tipo visón. A pesar de que todavía son bastante raros y han sido el secreto mejor guardado de la moda gatuna por años, los habanas tienen una base sólida de adeptos entusiastas. Los Café Habana son afectuosos, gentiles, altamente inteligentes, y, a diferencia de sus compatriotas siameses, callados. Son extraordinariamente adaptables y agradables, y se ajustan a cualquier situación con confianza.

Los Café Habana deben tener interacción humana para poder vivir vidas largas y felices. Ellos necesitan atención de sus compañeros humanos y no están contentos a menos de que estén a tu lado, ayudándote con tus tareas domésticas. Los habanas aman tocar a sus humanos favoritos; frecuentemente tocan a sus amigos humanos con sus patas como si estuvieran pidiendo atención.

“Buscar” es uno de los juegos favoritos de los habanas, y frecuentemente se les puede ver cargando juguetes u objetos pedidos en sus hocicos. Si has perdido un calcetín o cualquier otro objeto pequeño y fácil de cargar, revisa la cama de tu habana. Podrías descubrir que mágicamente llego hasta ahí.

Salud

Al igual que en todas las razas, recomendamos acudir al veterinario a temprana edad para que el gato Café Habana reciba sus vacunas y desparasitaciones pertinentes. El no hacerlo supone un riesgo, aunque el animal viva dentro del hogar. Recuerda ponerle un Chip por si se pierde.

Se trata de una raza resistente, aunque las enfermedades que más les afectan son:

  • Enfriamientos
  • Anomalías pulmonares o respiratorias
  • Endoparásitos

Cuidados

Aunque se trata de un gato muy activo se adapta bien a la vida en el interior del hogar. Además, no requiere cuidados específicos pues tiene el pelaje corto y con un cepillado semanal será suficiente. Las actividades son una parte fundamental del gato Café Habana que necesita ejercitar su musculatura de forma diaria, por ese motivo, deberás dedicar tiempo a hacer ejercicio con él, así como buscar un juguete con el que pueda entretenerse.

Llevar las vacunas al día y ofrecerle una alimentación sana nos dará como resultado un gato con un pelaje hermoso y un animal sano y fuerte. Además, deberás protegerle del frío y la humedad excesiva.

Recuerda que castrar a tu gato es una opción inteligente y solidaria que nos recuerda la multitud de gatos que son abandonados diariamente. Evita infecciones, mal carácter y una camada sorpresa castrando a tu gato Café Habana.

Fuente: mundo-animal.com / expertoanimal.com

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