A pesar de ser un excelente cazador, tras ser descubierto por el mundo occidental, este hermoso animal ha pasado a ser hoy en día un auténtico perro de lujo. Pasear por la calle con un Afgano, es convertirse pronto en el centro de atención.

Tiene una belleza exótica y lejana. Con una mirada oriental, parece indiferente al mundo que lo rodea y tiene un andar tan elegante que es la envidia de cualquier modelo de pasarela.

El aspecto en general de este precioso animal es de fuerza y dignidad, combinado con velocidad y potencia.  La cabeza la lleva siempre erguida orgullosamente.

Sin duda, el Lebrel Afgano o Galgo Afgano pertenece a una de las razas más antiguas del mundo, pues su origen se remonta al 2.200 a.C., según atestiguan las pinturas rupestres descubiertas en las cavernas de Balkh, al noroeste de Afganistán; una leyenda afirma que Noé, al producirse el Diluvio, metió un Lebrel Afgano en su Arca.

En su país de origen, este perro muestra unas buenas cualidades de resistencia y fidelidad, y es utilizado para cazar gacelas a la carrera.

Cuando hacia finales del siglo XIX llegaron los oficiales británicos a Afganistán, se encontraron unos extraños perros que los llenaron de asombro. Se asemejaban a galgos grandes, pero sus movimientos y gestos dignos, altivos, un tanto felinos y salvajes, los diferenciaban de sus compañeros galgos occidentales.

Poseían además otras cualidades únicas, como su pelo, de textura y crecimiento tan singular, su extraño rabo con anillo, la expresión de los ojos, distante, enigmática y profunda. Todo ello combinado con un carácter fuerte e independiente, y nunca sumiso.

Estos perros eran extraordinariamente efectivos en la caza menor, sin embargo, era en la caza mayor de la cabra montesa, gacelas e incluso leopardos, donde sus demostraciones de agilidad, potencia y fiereza alcanzaban toda su plenitud: por la noche ejercían de guardianes de los rebaños y del poblado.

Y el asombro de los colonos británicos se acrecentó cuando comprobaron que los afganos parecían deambular libremente por todas partes, no dependían de nadie y realizaban sus labores por decisión propia.

Los habitantes de aquel país estaban orgullosos de ellos, los trataban con gran respeto, convencidos que habían sido los elegidos por Noé para que le acompañaran en el arca y consideraban a los galgos afganos un tesoro nacional. Rara vez un extranjero tenía la opción de conseguir uno, sólo en alguna ocasión se concedía este honor como pago a algún gran servicio al país. De esta manera, o sacándolos a escondidas, llegaron los primeros Afganos a Occidente.

Los primeros Lebrel Afganos llegaron a Inglaterra a principios del siglo XX. Sin embargo, estas primeras importaciones sólo dieron a conocer la raza, ya que no tuvieron importancia en la cría. Uno de ellos, “Zardin”, llegado en 1907, causó un gran impacto, su fama fue tal que la reina Alejandra pidió que se lo mostraran en Buckingham Palace y a partir de aquel momento, su influencia fue decisiva para el posterior desarrollo de la raza en Reino Unido. Una descripción que un año antes había publicado el Indian Kennel Gazzette, sirvió en 1925 para la redacción del primer estándar de la raza, que permanece casi igual hoy en día.

Apariencia física

  • Tamaño y peso:La alzada en los machos es de 68-74 cms, y en las hembras entre 63 y 69 cms. El peso es de aproximadamente 30 kgs.
  • Pelaje y color:Textura larga y muy fina en las costillas, cuartos traseros, delanteros y flancos. En perras maduras, de los hombros hacia atrás y a lo largo del lomo pelo corto y junto. Pelo largo de la frente hacia atrás con un distintivo enmarañamiento sedoso. En la parte de delante de la cara, pelo corto. Orejas y patas con buen pelaje, las cuartillas pueden quedar desnudas. Se aceptan todos los colores.
  • Aspecto:Posee una expresión oriental en la mirada, te mira y mira a través de ti con unos ojos ligeramente almendrados y oscuros. El porte es suave y elástico, con un estilo inconfundible y elegante. Es majestuoso y distante. Con una sutil fiereza.
  • Esperanza de vida:Entre 12 y 15 años, siempre dependiendo de los cuidados y alimentación que haya recibido.
  • Clasificación FCI :Grupo 10: Lebreles. Sección 1:  Lebreles de pelo largo u ondulado .   Sin prueba de trabajo.
  • Clasificación según el ranking de inteligencia funcionaly obediencia del  Dr. Stanley Coren: El Lebrel Afgano está posicionado en el puesto 79.
  • Son las razas con inteligencia funcional y obediencia más bajo.
    · En el aprendizaje inicial necesitan unas 30 o 40 repeticiones para mostrar síntomas de entendimiento a la orden.
    · Es frecuente que sean necesarias unas 100 repeticiones de un ejercicio antes de dar un resultado fiable.
    · Su respuesta es lenta y desigual.
    · Finalizado el aprendizaje se han de hacer repeticiones frecuentes si no los resultados serán imperceptibles como si jamás hubieran aprendido ningún ejercicio.
    · Algunos califican a estas razas como “imposibles de adiestrar”.
    · La reacción a la primera orden es de menos del 25 % de las veces.
    · A veces dan la espalda a sus dueños, ignorando sus órdenes o desafiando su autoridad.
    · La respuesta a las ordenes suele ser insegura y lenta, a veces a disgusto.
    · Pueden frustrar a más de un adiestrador medianamente experimentado y hacer dudar de sus aptitudes a uno de los más especializados.

Carácter

Se considera que el Lebrel Afgano es un perro algo independiente, aunque no por ello deja de ser leal, dulce y cariñoso con su amo. Se trata de un perro valiente y enérgico al que hemos de socializar correctamente desde su tierna juventud para potenciar sus cualidades.

Normalmente hablamos de ejemplares tranquilos y amables, algo desconfiados con los extraños, aunque no agresivos ni hostiles. Son sensibles al entorno y es que el Lebrel Adfano tiene un sexto sentido para interpretar el lenguaje no verbal cuando nos dirigimos a él.

Comportamiento

Es conveniente que eduquemos a nuestros hijos antes de dejar que jueguen con este maravilloso ejemplar y es que un tirón de pelo puede hacer que nuestro Lebrel Afgano se vuelva nervioso y se agobie rápidamente. Debemos entender que como cualquier perro el Lebrel Afgano debe ser respetado y tratado con el cariño que se merece.

En cuanto a la relación con otras mascotas suele ser positiva y agradable para él. Es fundamental que ya desde joven le incitemos a relacionarse, de esta forma llegada la edad adulta contaremos con un perro social con ganas de pasárselo bien.

Educación

Procuraremos informarnos de las técnicas básicas del refuerzo positivo, la socialización y la firmeza en la educación del perro antes de decidirnos a adoptar a uno. El Lebrel Afgano debe ser educado de forma amable, firme y tranquila. No es un perro para cualquiera.

Tiene una gran capacidad de memoria y además se trata de un perro muy instintivo que reaccionará correctamente a aquello que le pidamos si mantenemos una coherencia y tenemos constancia.

Cuidados

El Lebrel Afgano es un perro que en un pasado fue pastor, corría por las montañas y guiaba a las ovejas. Por ese motivo es fácil deducir que se trata de un perro con altas necesidades de ejercicio físico, que en caso de no cumplirse pueden derivar en actitudes tímidas y nerviosas.

Le ofreceremos un largo paseo de forma diaria (también lo podemos repartir en varios paseos) y será un excelente compañero si deseamos hacer footing moderado. No cumplir con sus necesidades básicas le puede provocar un estrés generalizado que derive en problemas de conducta y en la relación con otros perros u otras personas. Le encantará disfrutar de un buen baño en la playa, el río o corretear por la montaña.

El mantenimiento del Lebrel Afgano es exigente, constante y cuidadoso y es que necesita un cepillado muy regular (al menos 3 a la semana) y un baño mensual. Se adaptará bien a la vida dentro de una casa ya que evitará que la suciedad o los enredos aparezcan en su manto. Te recomendamos acudir a una peluquería canina en el momento en el que necesite un corte de pelo, que debe ser cuidadoso y concreto.

Salud

En general hablamos de un perro bastante sano que se mantendrá correctamente si seguimos las pautas básicas como la vacunación, la desparasitación etc. Aun así y como cualquier perro de talla mediana/grande, el Lebrel Afgano puede sufrir enfermedades tales como la malformación del codo o la displasia de cadera. Puedes intentar prevenir estos problemas no ejercitando en exceso a nuestro galgo, evitando que sufra sobrepeso y proporcionándole una zona cómoda de descanso.

También es importante destacar que puede ser sensible a ciertos compuestos químicos o a determinados fármacos (cortisona, tranquilizantes y anestesia).

Fuente: expertoanimal.com / noticiasdeperro.com

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